En Julio del año 2005, con motivo de una jornada internacional de la Organización Iberoamericana de Seguridad Social, se concluyó que una de las  debilidades del Seguro Social de la Ley N°16.744 era la escasa investigación por parte de la Universidades y Mutualidades en esta materia. Asimismo se plateó que para mejorar la prevención de accidentes y enfermedades profesionales se debía “contemplar la integración de equipos multiprofesionales dedicados a la investigación y al desarrollo de mecanismos, técnicas y procedimientos para controlar los procesos críticos y los denominados riesgos emergentes”.